¿Ya no me gusta U2?



U2 es parte de mi identidad 

Cuando tenía aproximadamente 15 años iba caminando por las calles de Morelia con una compañera que era amiga de otra amiga y de repente pasó un carro con un sticker de U2 y ella, (quien siempre ha sido un poco loca), gritó !!!U2!!! Y yo me le quedé viendo y le pregunté: ¿También te gusta U2? 

Long story short, esa chava que se llama Sandra, pasó de compañera a super mejor amiga. Y quizá ella no lo recuerde pero eso fue lo que en primera instancia me enamoró de ella. 

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Súbete al avión y llega a tu destino



Acabo de escuchar la historia de una señora que desde el 11 de Septiembre tiene un terrible terror a viajar en avión. Ella vive en Nueva York y tenía muchísimas ganas de asistir a un evento en Dallas y de visitar a su hija que acaba de entrar a la Universidad en Oklahoma, así que con toda la determinación del mundo optó por tomar un autobús Greyhound.

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No ser grosera



Ayer sucedió algo con mis hijos que no me gustó nada 😔. 

Después de llevarlos al cine, vinieron a la casa dos amiguitos de mi hijo. Yo me puse a trabajar pero los oía a lo lejos. Y de repente alcancé a oír a mi usualmente dulce y  tierno hijo Axelito ser muy grosero con su hermanita. No me gustó oír lo que le dijo y mucho menos que se lo dijera enfrente de los otros amiguitos. 

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No seas realista ¡Se atrevida!



¿Qué tal si en vez de ser realista te animas a ser … 

Atrevida

Audaz

Aventada 

Ambiciosa 

Soñadora ?

Si ya sé que cuesta trabajo …

Cuando recién inicié mi plan de Coaching con Moni, una de las primeras cosas que me preguntó fue cuál era mi peso meta. Pude haberle contestado simplemente con un número pero no. Me hice un chorro de bolas y le di una larguísima explicación. 

En esta explicación le hice una cronología de mi peso al llegar a USA, y luego lo que fui subiendo. Mis números máximos y los números a los que llegué a bajar con otros programas de dieta.

Al final la conclusión era que me gustaría regresar al peso que tenía cuando llegué a vivir aquí. Pero que ME CONFORMABA con pesar lo que había logrado con mis otras dietas (Bolio, detox de Moni y alimentar gemelos). 

Ella me retó a que no me conformara. Me animó a que me propusiera lograr lo que realmente quería. Entonces yo nomás por rebelde que siempre he sido me puse dos metas, la meta inicial (realista) con la cual me sentiría ok y la meta loquísima que ni yo me creía. 

En el fondo pensé, si peso más de 180 libras y la meta loca es de 140, me conformaré y seré muy feliz con pesar menos de 160. Ya 150 será un sueño y 140? (yeah right, sure … ) pero bueno, eso definí como mi meta animada por mi coach. 

Otras metas «imposibles»

La verdad es que no es la primera vez que me super atrevo y propongo cosas loquísimas e “imposibles” de lograr. Y después terminé descubriendo que no era cierto, no eran imposibles. 

En el año 2010 mi esposo empezó a correr y yo a acompañarlo a carreras. Yo iba de espectadora pensando que JAMÁS podría correr ni a la esquina. En una de esas carreras fui voluntaria y me tocó ver a los corredores de hasta atrás, vi a gente de todas edades, tamaños y habilidades y me di la oportunidad de soñar. 

El 1 de Enero del 2011 me propuse correr una carrera de 5 kilómetros. Durante el año hice varios intentos de entrenar, pero antes de llegar al kilómetro 1 me empezaban a doler las pantorrillas o las rodillas. Me sentía super ridícula intentándolo, entonces dejaba de hacerlo por meses y luego volvía intentarlo y así me fui por unos 18 meses. 

Hacer posible lo «imposible»

Fue hasta junio del 2012 cuando crucé por primera vez una línea de meta. Recuerdo cada detalle, hasta la canción que sonaba cuando llegué, era la de Back in time, tema de la película Men in Black II. 

Ese día me super enamoré del sentimiento tan intenso de lograr una meta que sonaba tan difícil. De ahí siguieron una serie de nuevos retos de correr que concluyeron con el Holy Grail del Maratón de Nueva York. En Noviembre del 2015, aquella persona que no lograba llegar ni a la entrada de la colonia sin dolor de pantorrillas, logró recorrer más de 42 kilómetros (26.2 millas) con las manos en alto, y una sonrisa de oreja a oreja. 

Escribo esto y en verdad me super emociono. Recuerdo eso que pensaba cuando no podía correr ni 1 kilómetro. La vergüenza que me daba parar porque sentía que no podía. La admiración y envidia (si, me apena reconocerlo pero así era) que me daban los que se ponían los tenis y podían correr cualquier distancia sin problema.

Pero también recuerdo eso que sentí cuando vi el letrero de la milla 23 ya casi llegando a Central Park y sabía que la meta estaba muy cerca. Y ni que decir del sentimiento al entrar por segunda vez a Central Park, oyendo la música, viendo las luces, las gradas, la ¡LINEA DE META! (¿me creen si les digo que quiero llorar de recordarlo?)

Cruzando la meta del Maratón de NY

Te recomiendo vivirlo

Es un sentimiento tan fuerte, tan intenso y especial. Algo que nunca hubiera sentido si hubiera sido “realista”. Si me hubiera creído la idea de que correr no era para mi porque solían dolerme las pantorrillas antes de completar un kilómetro. 

Lo mismo me pasó con el peso. Por un tiempo me llegué a convencer de que por mis problemas hormonales y por mi edad jamás podría volver a pesar lo que pesaba a los 25 años. Empecé mi programa de coaching cuando ya tenía más de 40 años, estaba oficialmente diagnosticada con un problema de resistencia a la insulina. Quise ser realista y conformarme con bajar sólo un poco. 

Le agradezco mucho a Moni que me insistió en ser más atrevida y ponerme una meta ambiciosa. Meta que después de mucho repetirme logré creer, trabajé en ello y logré alcanzar. Si, me tardé 8 meses pero lo logré.

Tu también Puedes Hacerlo

Hoy te invito a pensar en alguna meta que sea muy importante para ti y atreverte a creer en ella. 

Olvídate por esta ocasión de ser realista y de todas esa razones por las cuales puede sonar “imposible”. Se atrevida, inténtalo una y otra vez. Y cuando tu cabeza te quiera convencer de que esa meta es imposible dile que gracias por participar pero que por hoy no le harás caso. Sigue intentando hasta lograrlo. Te aseguro que la recompensa lo vale. 

Y si tu sueño o meta es bajar de peso y esta vez para siempre. Te recomiendo que participes en el próximo grupo de coaching para bajar de peso que iniciará en Septiembre. Registrate en la lista de espera para no perder la oportunidad de lograr esa meta que parece imposible pero no lo es. Atrévete a intentarlo, y cree con todas tus fuerzas que ¡PUEDES HACERLO! 

Gracias por leerme y si te gustan estos temas y quieres platicar más de ellos escríbeme, me fascina hablar de esto.

Hasta la próxima semana, 

Pati *(*)

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